Descubre la otra joya colorida del Cusco. Una caminata suave y sin multitudes, ideal para quienes buscan paisajes arcoíris con menor esfuerzo físico.
Cuando los viajeros piensan en montañas de colores en Perú, la primera imagen que les viene a la mente es Vinicunca. Sin embargo, a unos kilómetros de distancia, la cordillera de los Andes esconde un secreto igualmente impresionante pero mucho menos masificado: la Cordillera de Colores de Palccoyo.
A diferencia de Vinicunca, donde hay una sola montaña de franjas coloridas, en Palccoyo el paisaje está compuesto por tres montañas de colores circundantes que se aprecian desde el inicio de la caminata. Sus tonalidades ocres, rojizas, verdes y azuladas provienen de la misma riqueza mineralógica, pero la experiencia aquí es notablemente más pacífica, silenciosa y exclusiva.
Si estás indeciso entre visitar la clásica Montaña de 7 Colores (Vinicunca) o Palccoyo, estas son las razones por las que esta última es una excelente alternativa:
El gran atractivo de Palccoyo para las familias, personas de la tercera edad o viajeros que no gozan de una excelente condición física es la docilidad de su sendero.
El transporte te dejará en un estacionamiento acondicionado a gran altura. Desde allí, la caminata hasta el mirador principal toma únicamente entre 30 y 45 minutos a un ritmo muy suave. El trayecto es prácticamente plano, con pendientes mínimas y muy bien señalizado. Es lo más cercano a un "paseo por las nubes" sin el desgaste de las rodillas que provocan otros trepadas andinas.
Además de las montañas arcoíris, Palccoyo ofrece un atractivo visual único en la cima de su recorrido: un imponente Bosque de Piedras (Ccacca Cárcel).
Se trata de un conjunto de formaciones rocosas gigantescas y puntiagudas que sobresalen de la tierra como agujas debido a la erosión del viento y el agua durante millones de años. Si te quedan energías, subir los últimos 15 minutos hacia este laberinto de piedra te dará la sensación de estar en un paisaje prehistórico y te otorgará la vista panorámica más alta de todo el valle.
Durante todo el recorrido peatonal por Palccoyo, si el cielo está despejado, tendrás como guardián en el horizonte al imponente Apu Ausangate ($6,384\text{ m}$), la quinta montaña más alta de todo el Perú y el nevado más sagrado de la cosmovisión andina cusqueña. El contraste fotográfico entre las faldas rojas y verdes de Palccoyo con las nieves perpetuas y glaciares del Ausangate al fondo es simplemente espectacular.
No hay que confiarse: que la caminata sea corta y plana no significa que la altura deba tomarse a la ligera. El mirador principal de Palccoyo se encuentra a 4,900 metros sobre el nivel del mar.
El aire a esta altitud es muy fino y el oxígeno es escaso. Aunque el esfuerzo muscular es mínimo, tu sistema cardiovascular trabajará al doble. Por ello, se recomienda realizar esta excursión a partir del tercer o cuarto día de tu estadía en Cusco y haber tomado bastante mate de coca antes de partir.
Palccoyo se ubica al sureste de la ciudad del Cusco, en la provincia de Canchis. El viaje terrestre toma aproximadamente 3 horas y media de ida.
La primera parte del viaje se realiza de forma cómoda por la carretera asfaltada que va hacia Puno (pasando por pintorescos pueblos coloniales como Checacupe). La última hora de viaje se realiza por una trocha carrozable serpenteante que asciende por la montaña. Los tours suelen partir de Cusco entre las 4:30 a.m. y las 5:00 a.m., retornando a la plaza de armas alrededor de las 4:30 p.m.
El clima en Palccoyo es gélido y sumamente variable debido a su cercanía con los glaciares.








Recomendado por






Copyright 2025. All Right Reserved | politica de Privacidad & Terminos y condiciones